Cuentos Castrosos - Años Caracol

Años Caracol

Había una vez un caracol dorado con alas que paseaba todos los domingos por la plaza del pueblo, el sol brillaba sobre su caparazón y lo transformaba a él mismo en otro sol. Un solecito que rotaba lentísimamente en años caracol en torno al eje de la plaza. Un día, necesariamente tendré que volver a trabajar el lunes, un día completaré la vuelta entera a la plaza y terminará el domingo. Siempre me han gustado los domingos caracol.

¿Y las alas? Le preguntó una vez un impertinente pichón. Podrías volar y terminar la vuelta. Las alas, le contestó el caracol, no son para volar, son para cubrirme cuando me da frío, los caracoles no tenemos suéteres.